2021, AÑO DEL RECONOCIMIENTO AL PERSONAL DE SALUD, POR LA LUCHA CONTRA EL VIRUS SARS-CoV2, COVID-19

Restaurando con el enemigo

ARCHIVO GENERAL DEL ESTADO DE OAXACA

RESTAURANDO CON EL ENEMIGO

Por Rosa Ángela Flores González

Con el paso del tiempo, la capacitación y el aprendizaje que se ha ido obteniendo mediante el trabajado realizado en el Archivo General del Estado de Oaxaca, nos hemos dado cuenta que en los documentos y espacios de resguardo donde huela a humedad, es seguro que el hongo aparezca. El mayor peligro que atenta contra los espacios de acervos en Archivos, Bibliotecas y personal que labora en ellos cuando aparecen los hongos, es que siempre vienen junto con bacterias y virus y esto significa tener al enemigo presente.

El moho es el término común para describir el crecimiento de hongos y es una de las causas de daño más serias en materiales de bibliotecas y archivos. Crece en cualquier superficie, incluyendo el papel, el cuero, pergamino de los documentos; en madera y metales del mobiliario y hasta en las mismas paredes de los edificios.

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El daño que generan los hongos puede verse a partir de las manchas coloreadas: rojas, moradas, verdes, pardas, rosas, etc.; puntos negros y el mismo cuerpo del hongo de apariencia esponjosa que aparece en los documentos. A nivel de degradación, el problema de los hongos es mucho más complejo pues ocasiona cambios en la estructura de los materiales, debilitándolos y volviéndolos quebradizos o pulverulentos; cuando un ataque fúngico no es identificado a tiempo, el documento puede perderse sin posibilidades de rescate del soporte, ni digitalización del contenido.

Los hongos crecen al encontrarse en condiciones propicias para su desarrollo, mismas que surgen cuando el ambiente de los espacios de resguardo del acervo, es inadecuado. Se trata de organismos que absorben nutrientes a través de su pared celular; durante su ciclo de vida forman estructuras especializadas que producen esporas para reproducirse.

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Las esporas causantes del crecimiento de los hongos, se encuentran en el ambiente y son acarreadas a través del aire, junto con el polvo. La aparición de un brote de hongos dentro de la documentación, nos indica que hubo un cambio de humedad y temperatura en el ambiente donde se encuentra el acervo, es probable que se trate de un espacio cerrado, oscuro y con poca circulación del aire.

El problema no termina allí, las bacterias acidifican los papeles y a su vez, estos ácidos atraen hongos e insectos; estas bacterias, e incluso virus, pueden provenir también de usuarios y custodios enfermos. Es así, que una colonia de hongos, es en realidad una cadena biológica de seres vivientes que tratan de alimentarse y sobrevivir a costa de nuestros documentos hasta desintegrarlos y de paso, ocasionarnos serios problemas de salud.

Existen diversos tipos de hongos, el más común y de fácil crecimiento es el Aspergillus sp; este puede hallarse en lugares como hospitales, el suelo y polvo. Es un hongo filamentoso que desempeña un papel esencial en la degradación de la materia orgánica y se ha asociado con muchas enfermedades de vías respiratorias.

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Los principales factores ambientales que afectan los repositorios y espacios donde se resguarda el material documental y causa la aparición de hongos son: la humedad relativa (HR) y temperaturas altas, presencia de algunos contaminantes atmosféricos, falta de circulación de aire y poca luz. Para evitar su reproducción, deben controlarse las condiciones ambientales; la humedad relativa debe mantenerse entre 40% a 45% y la temperatura de 18° a 25°C, el acervo se debe mantener lo menos posible expuesto a la luz y al calor ya que esto promueve la reproducción de los hongos.

Además de lo anterior, se debe realizar limpieza periódica con aspiradora, para atrapar las esporas que se encuentran en el ambiente y no hacer más polvo limpiando con trapos o escobas.

Riesgos para la salud
Las esporas entran al cuerpo mediante la inhalación y por lesiones en la piel. Pueden causar: infecciones, problemas respiratorios, conjuntivitis, problemas en la piel como dermatitis y la más riesgosa, Aspergillus. Es por eso que toda persona que trabaja en la manipulación de documentos en Archivos, Bibliotecas o en espacios donde tengan a resguardo documentación, debe hacerlo con el equipo de trabajo adecuado.

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El hongo Aspergillus sp, puede alojarse en la piel, ojos, o vías respiratorias. El mayor riesgo radica en que los síntomas de aspergilliosis pueden ser asociados a la gripe común o alergias estacionales, por lo que es posible que esta condición sea mal diagnosticada y el hongo se propague al interior generando serios problemas de salud, como pérdida de funciones de órganos e incluso muerte.

Es por esto, que además del mantenimiento y cuidado de los acervos, el personal debe utilizar mascarillas con respiradores de filtro contra partículas, trajes de tyvek, guantes de nitrilo, cofias quirúrgicas y gafas de protección tipo goggle. Por otro lado, es imperativo desinfectar el equipo de trabajo no desechable en forma periódica, con las sustancias adecuadas para tal fin.

El personal que labora en Archivos y Bibliotecas debe estar capacitado para la limpieza, desinfección y manipulación de los documentos, espacios y materiales de trabajo, ya que al estar en contacto con el material contaminado es un riesgo latente para la persona y el acervo.

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Contra este daño, resulta eficaz un fuerte tratamiento químico adecuado ya que la vida es lo más importante y es nuestro deber cuidarla, con igual respeto debemos cuidar la memoria representada en los documentos.