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La uncinariasis en Oaxaca

ARCHIVO GENERAL DEL ESTADO DE OAXACA

LA UNCINARIASIS EN OAXACA

Por Anabel Salinas Damián

Desde 1924, el Departamento de Salubridad Pública, reconoció el grave problema que constituyo la uncinariasis en una gran parte del país y ha mantenido su trabajo durante mucho tiempo para poder controlar y determinar qué tanto ha afectado esta enfermedad en lugares tropicales del país. Pero, ¿Qué es la uncinariasis? Es un agente infeccioso, parasitosis intestinal producida por nematodos. La vida media de estos gusanos adultos es de unos seis años, llegando a medir un centímetro de longitud, el reservatorio son los humanos, los huevos que hay en las heces se depositan en el suelo, eclosionan y las larvas se desarrollan durante 7-10 días hasta que son infectivas.

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Las condiciones ideales para el desarrollo parasitario se encuentran en áreas rurales, de cultivo de café, cacao, la caña, en las que coexiste deficiencias importantes de tipo nutricional, socioeconómico y sanitario.

Existe documentación sobre esta enfermedad que se gestó en el estado de Oaxaca: un expediente formado por la Secretaria General del Despacho, Departamento de Fomento, en el que se detallan los trabajos emprendidos contra la uncinariasis por la unidad sanitaria establecida en el Ex -Distrito de Tuxtepec, Oaxaca, el 27 de enero de 1930. Dicho expediente se encuentra en el Archivo General del Estado de Oaxaca y se creó por medio de algunos informes, correspondencia y sobre el trabajo que se tuvo que realizar en su momento para combatir la uncinariasis y otras enfermedades, que fueron surgiendo en aquella época.

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La forma en la cual se producía o desarrollaba esta enfermedad era porque el hombre al estar con los pies y manos sin protección, entraban en contacto con las larvas que atravesaban la piel, pasaban por la circulación sanguínea y llegabano al corazón y posteriormente a los pulmones; donde alcanzaban los bronquios y ascendían hasta la tráquea y la faringe, donde eran ingeridos para, finalmente alojarse en el intestino delgado unidos a la mucosa intestinal por su cápsula bucal, produciendo miles de huevos al día. Uno de los signos principales que caracteriza a esta enfermedad es la anemia, producida por las constantes perdidas sanguíneas a nivel del intestino, provocando un aspecto de palidez y fatiga.

En el primer trimestre de 1930 se rindió un informe mencionando algunos casos de personas tratadas en la lucha contra la uncinariasis, a las cuales se les realizaron estudios físicos y coprológicos, y que presentaron anemia y color de piel amarillenta, por lo que se les aplicaron dosis de Quenopodio, para que expulsaran los gusanos de la uncinariasis.

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El informe contra la uncinariasis, se presentó conjuntamente con el de la unidad sanitaria cooperativa Minatitlán-Puerto, México, persistiendo en el mantenimiento con programas de brigadas o unidades que se dedicaban a la higiene rural entre los tres estados Veracruz, Chiapas y Oaxaca, trabajos que tenían la finalidad de controlar las enfermedades que se encontraran en estos territorios. Las brigadas repartidas en el campo tenían un equipo formado por un médico, dos o tres ayudantes, una enfermera y un mozo, todos dedicaban su tiempo completo al trabajo de la brigada o unidad. Contando con instrumentos científicos necesarios para tratar la uncinariasis.

Parte del trabajo que realizaban, era ir a cada casa e informarles sobre la enfermedad, se apoyaban de ilustraciones y exhortaban a las personas para que se presentaran en la unidad de consulta con el medico asignado, el cual les realizaba diversos exámenes físicos, químicos y bacteriano y de ser necesario, de sangre, para comprobar si tenían otra enfermedad. En algunos casos se detectaba paludismo.

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Ante la falta de conocimiento u orientación de la importancia de los hábitos de higiene y salud, los inspectores sanitarios o enfermeras transmitieron por medio de conferencias, temas sobre la higiene personal, la forma de adquirir y prevenir la uncinariasis, el paludismo, así como la importancia del aseo de los dientes tanto en los niños, como en los adultos. Se implementaron programas para las comadronas, a quienes se les capacitó para llevar a cabo su trabajo de forma higiénica en los casos de parto. Fue necesaria la creación y uso de letrinas, que no solo sirvió para evitar la reinfección, sino también para evitar contraer cualquier otro tipo de enfermedad, como la fiebre tifoidea, la disentería y la diarrea infecciosa.

Durante el primer trimestre se reportó: Tuxtepec, Oaxaca denominada “unidad sanitaria Tuxtepec”, reunía los requisitos tanto en lo económico, como en la buena voluntad de las personas para desempeñar su trabajo en las brigadas; en San Juan Evangelista, Veracruz, se administraron tratamientos contra la uncinariasis y desparasitación de los pacientes; en Tonalá, Chiapas, se administraron tratamientos contra la uncinariasis y se logró la construcción de 137 letrinas sanitarias.

Este documento se encuentra clasificado en el Fondo Gobierno, Sección Salubridad, Serie Informes, año 1930, los invitamos a conocer y consultar los documentos que se encuentran en el AGEO, les aseguramos que se van a sorprender.

Fuente de la imagen de la uncinariasis:
http://fundacionio.org/viajar/enfermedades/uncinariasis%20o%20anquilostomiasis.html