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Apuntes arqueológicos: Una exploración a los cerros Nindó Da Gé y Moctezuma en San Antonio Eloxochitlán.

APUNTES ARQUEOLÓGICOS: UNA EXPLORACIÓN A LOS CERROS NINDÓ DA GÉ Y MOCTEZUMA EN SAN ANTONIO ELOXOCHITLÁN.

Por Jorge González Galdamez

La confluencia de distintas culturas prehispánicas en el territorio oaxaqueño ha dejado un enorme legado de sitios arqueológicos a través de las distintas regiones del estado. Destacan por su tamaño monumental y complejidad los sitios de: Monte Albán, Mitla, Yagul, Atzompa, entre otros. Sin embargo, no son los únicos y existen otros menos conocidos como el de San Antonio Eloxochitlán del que se hablará a continuación.

Los días 14 y 28 de agosto de 1905, el señor Gervasio Cruz vecino del municipio de San Antonio Eloxochitlán, Distrito de Teotitlán; con el visto bueno del Presidente Municipal Severiano Méndez, remite al Gobernador Emilio Pimentel un comunicado relativo al descubrimiento de una gruta que se encuentra en su localidad en el Cerro Nindó-da-gé (Cerro de Agua Crecida en mazateco) y las ruinas que se hayan en el Cerro de Moctezuma, para que se pueda realizar una expedición a estos lugares y posteriormente formular un informe detallado de lo que ahí se encuentre.

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Para dar respuesta a la solicitud del señor Gervasio Cruz, el gobernador del estado pide el apoyo de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, la cual, comisiona a los Doctores Nicolás León y Manuel Villada que fungían como profesores del Museo Nacional. Por su parte, el gobierno del estado ofrece el apoyo para esta comisión, de Francisco León y Calderón, taxidermista y conservador del Museo del Estado.

Aunque con un mes de retraso, en enero de 1906, la comisión del Museo Nacional, un grupo de guías de la comunidad y de manera recurrente, el Presbítero Don Antonio de P. Valencia; iniciaron la exploración de los Cerros Nindó-da-gé y el Cerro Moctezuma, de la cual obtuvieron la siguiente información:

En relación con el Cerro Moctezuma, el Doctor Nicolas León menciona: “…presenta un conjunto de ruinas grandioso, pues se mira utilizada una gran cañada que está obstruida por dos grandes contrafuertes circunscribiendo cada uno un inmenso patio flanqueado por los crestones de las montañas laterales, cuyas caras están arregladas de manera artificial y cubiertas de criptas de todas formas y dimensiones. Exploré dos de ellas que las aguas habían socavado y encontré una disposición no común en esta clase de monumentos y un sistema de techumbres igual a la de los mayas”.

Por otra parte, siguiendo la descripción del Doctor Nicolas León, pero ahora de la gruta del Cerro Nindó-da-gé, apunta que se compone de doce salones o concavidades y un sin fin de galerías, entre los que destacan: “Tzsí yuá yié chicong” o “Boca del Dragón” por su traducción al mazateco, denominada así por la erizada conformación de blancas estalactitas y estalagmitas que por su forma y disposición asemejan los agudos dientes de un monstruo. Otro lugar interesante, es “gá ñu-noho” o “el Fortín” en mazateco, ya que es una abertura que comunica con el exterior de la gruta y frente a la cual se ven restos de una antigua muralla que defendía la entrada en tiempos precolombinos. “Gasó Shaini” o la “meseta del león” también en mazateco, es un salón nombrado así por una estalagmita amarillenta que asemeja la forma de un león erguido. En uno de los salones siguientes se encontraron restos óseos humanos, al parecer un cráneo y un fémur, en el piso de este espacio se hallaron fragmentos de vasijas de barro, madera carbonizada y ceniza.

Al respecto de esta gruta, el señor Gervasio Cruz señala que por tradiciones antiguas se sabe que este lugar fue “sede de un reinado que dominaba a las tribus “Chicholtecos”, “Mazatecos” y otras muchas tribus. Y que dicha gruta le servía al Rey como refugio en tiempo de revolución o de guerras. Además, tenían la sospecha de que este lugar tenía comunicación con los edificios de las ruinas del Cerro Moctezuma. De igual forma, los naturales del lugar, creen que en Cerro Nindó-da-gé existe una gran ciudad, también creen que existe el Dios del cerro y que lo respetan como un ser divino, por lo que toman este sitio como símbolo de veneración y ofrenda.”

Posteriormente, por exploraciones en ese mismo año de 1906, se confirmó que la gruta del Cerro Nindó-da-gé tenía entrada y salida, por lo que servía como vía de comunicación con las ruinas del Cerro Moctezuma, lo que podría afirmar que era un punto estratégico para la población que se estableció ahí en tiempos remotos.

Por último, cabe señalar que de la comisión del Museo Nacional aprovecho el viaje para visitar otros poblados cercanos como: San Antonio Nanahuatipam, Teotitlán, Huautla de Jiménez y en todos hicieron exploraciones rápidas, de los cuales pudieron obtener cráneos mazatecos antiguos, objetos arqueológicos, indumentaria y hasta el insecto con el que se producía seda silvestre en esta región.

Este y muchos acontecimientos más los podrás encontrar en los fondos documentales del Archivo Histórico del Archivo General del Estado de Oaxaca, este informe es parte del Fondo: Gobierno- Sección: Educación-Serie Arqueología. ¡te invitamos a conocerlo!