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Genealogía y árbol de Moctezuma.

ARCHIVO GENERAL DEL ESTADO DE OAXACA

Genealogía y árbol de Moctezuma.

Por Stella Camargo

Los archivos son vitales, esenciales y necesarios para la sociedad en general y especialmente para los individuos. Hoy hablaremos de árboles genealógicos, y sí, este conocimiento se obtiene también a través de los archivos.

Llegó al Departamento de Reprografía del Archivo General del Estado del Oaxaca, una solicitud para digitalizar la “Rama en Oaxaca desprendida del árbol de Moctezuma”. El soporte está en tela aprestada la cual aún conserva su precioso brillo. Dicha tela se fabricó industrialmente desde mediados del S. XIX hasta mediados del XX, específicamente como soporte de mapas y planos.

Al buscar información sobre la genealogía de Moctezuma encontré que existen hoy alrededor de 300 descendientes dispersos en España y Latinoamérica, algunos de ellos nobles españoles que no pasarían hoy una investigación de limpieza de sangre por no ser cristianos viejos y porque llevan los genes del Tlatoani que gobernaba a la llegada de Hernán Cortés en 1519.

 

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En www.moctezuma.awardspace.biz hay un informe genealógico de Moctezuma II, Moctezuma Xocoyotzin elaborado por Mariano Flores L. pero no está ningún dato sobre la rama Oaxaqueña.

En www.geneanet.org está el árbol genealógico completo en “Familias novohispanas. Un sistema de redes” el cual es coordinado desde abril de 2007 por Javier Sanchiz, del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); desde octubre de 2013 colabora Víctor Gayol del Centro de Estudios Históricos CEH de El Colegio de Michoacán; y a partir de enero de 2014 Omar Soto de la Academia Mexicana de Genealogía y Heráldica (AMGH) y su árbol genealógico (genemex). En esta página los enlaces a las actas de nacimiento, defunción o matrimonio remiten a los portales de Ancestry.com y de FamilySearch.org.

Desde el punto de vista intelectual e histórico no es difícil saber por qué se hace un árbol genealógico con rigor académico. En el Archivo General del Estado de Oaxaca se pueden consultar las actas del fondo histórico del Registro Civil, a partir de 1861 (cuando lo funda Benito Juárez) hasta 1914; algunas actas están en casi cuatro mil rollos microfilmados en la década de 1970 al 80 en un convenio de colaboración con FamilySearch la organización de genealogía más grande del mundo.

 

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FamilySearch, afirma que aprender sobre los antepasados ayuda a entender mejor quiénes somos, a crear un lazo familiar que une el presente con el pasado y establece un puente hacia el futuro. Fundada en 1894 como La Sociedad Genealógica de Utah, tiene más de 5,840 millones de nombres de personas, 1,250 millones de imágenes digitales en rollos de microfilmes y microfichas, miles de libros y varias bases de datos especiales de historia familiar. Ha recopilado, preservado y compartido registros genealógicos hace más de 130 años, en convenio con más de 10.000 instituciones, tales como archivos e iglesias en todo el mundo y a partir 1999 dan acceso gratuito a estos datos en Internet. Tiene los últimos adelantos en tecnología para reprografía, manejo de metadatos y resguardo, el cual se hace en las Bóvedas de Granito (1965) y desde 2017, en unas instalaciones especializadas en conservación digital.

Hay muchas razones por las cuales se desea hacer un árbol familiar. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cree que las familias brindan gozo y significado a la vida, “el Espíritu Santo da testimonio de la naturaleza divina de la familia”, por lo tanto buscan a sus antepasados para proporcionarles las ordenanzas salvadoras del Evangelio. “…ellos sin nosotros no pueden ser perfeccionados (Hebreos 11:40), ni tampoco podemos nosotros ser perfeccionados sin nuestros muertos” (D&C 128:15).

Además de religiosas e intelectuales hay razones terapéuticas para el estudio del árbol genealógico. La psicología, la psiquiatría y las terapias alternativas (como los arboles familiares y las constelaciones familiares) basan unas de sus técnicas para ver, cómo el inconsciente familiar interactúa con el personal, cómo el presente de una persona está ligado al sistema filial del que proviene. Así, la historia familiar de una persona es fundamental para sanar, al entender las circunstancias acaecidas a sus ancestros, que se reflejan en el presente.

El árbol tiene una memoria que se reproduce en generación en generación, por conexiones espirituales o genéticas, esto corresponde a las creencia de cada quien. Lo cierto es que al igual que los archivos, contiene datos de triunfos, anécdotas, migraciones, etcétera y también, cual caja de pandora en silencio, guarda secretos, engaños, abandonos, cárcel, accidentes, ruinas, locuras, incestos, violaciones, asesinatos y toda clase de tabúes y vergüenzas. Todos estos conflictos no solucionados se manifiestan en el inconsciente causando enfermedades físicas y psicológicas. Conocer el árbol familiar, permite sanar y liberar ataduras ancestrales heredadas, para convertirse en esencia en uno mismo.

Alejandro Jodorowsky en su libro “Metagenealogía”, enseña a comprender y sanar el árbol genealógico para crear un nuevo inicio; reconstruyendo el núcleo familiar de tres generaciones, a partir de los padres, hermanos, abuelos, tíos y hasta bisabuelos. Él propone como fuentes de información: entrevistar a los familiares respetando el pudor o silencio. Examinar en los archivos personales documentos, fotografías, cuadros, noticias de la época, etcétera. Y para confirmar los datos, hacer búsquedas en los archivos públicos como el registro civil, hemerotecas, o los archivos históricos que él llama archivos de la época.

 

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Sea cual sea la razón de hacer un árbol genealógico, el mero ejercicio es muy importante porque organiza (en archivística organizar es: clasificar, ordenar y describir), ordena, poniendo cada cosa y a cada quien en su lugar. Da objetividad al mirar a los antepasados tal como han sido. Permite devolver con amor a cada uno aquello que es suyo y asumir las responsabilidades que sí nos corresponde. Y lo esencial: la toma conciencia de la pertenencia a una familia, clan o grupo social; de quién se es, que lugar se ocupa en la familia, que historias se heredan y por ende de dónde venimos y para dónde vamos.

Hay en internet un mensaje que grafica a una persona hoy, a sus 2 padres, 4 abuelos, 8 bisabuelos, 16 tatarabuelos, 32 trastarabuelos, 64 pentabuelos, 128 hexabuelos, 256 heptabuelos, 512 octabuelos etc. Como la cifra es exponencial, en algún punto hay 1,073,741,824 personas que se relacionaron para que tú estuvieras aquí y ahora. Si la población aproximada del planeta en 1400 era de 450,000,000, estas cifras indican que somos familiares o como dicen, que todos somos hermanos.

Con la certeza de que esta digitalización del árbol de Moctezuma nos hermana, que servirá para una toma de decisiones y para el plan de vida de alguien, los invitamos al Archivo General del Estado de Oaxaca. Sin archivos ordenados no hay transparencia, ni historia, ni cultura.