De lo físico a lo digital, el nuevo mundo de la consulta.

De lo físico a lo digital, el nuevo mundo de la consulta.

Por Ilse Anabel Martínez Roque.

Como bien sabemos, las tecnologías son una herramienta que han llegado para quedarse, sobre todo en este momento en que el mundo como lo conocíamos ha tenido la necesidad de transformarse, orillando al hombre a realizar la mayoría de sus actividades detrás de un dispositivo tecnológico permitiendo que la vida sea más accesible desde cualquier parte del mundo.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210131-01.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Digitalización del retrato de José Hernández.

La digitalización es más cotidiana de lo que creemos, debido a que ha surgido la necesidad de almacenar y compartir la información que se encuentra de forma física. Su accesibilidad hoy en día va desde la toma de una fotografía electrónica con la cámara del celular, hasta crear imágenes por medio de equipos como escáneres que permiten conservar la información, partiendo del contenido informativo, como su composición física, adjuntando propiedades que contribuyan a su conservación digital.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210131-02.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Publicación del retrato de José Hernández en la plataforma issuu.

Para que una preservación digital tenga éxito, debemos identificar la necesidad que se nos presenta, por lo general se busca sustraer la integridad, autenticidad, fiabilidad, legibilidad y funcionalidad de la información, con la finalidad de proteger los documentos originales del deterioro por el uso y generar copias de seguridad, o simplemente conservar el contenido informativo que lo estructura.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210131-03.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Digitalización del Programa del Aniversario de la Independencia.

En el Archivo General del Estado de Oaxaca, nos damos a la tarea de compartir la información que se encuentra resguardada en los repositorios, creando imágenes digitales lo más parecidas al documento físico, digitalizar nuestra documentación histórica (forma y contenido) es una manera de protegerla en caso de un siniestro, tomemos como ejemplo un incendio; actualmente, contamos con la tecnología adecuada para hacerlo. Es una tarea que debe convertirse en prioridad, sobre todo, para disfrute y conocimiento de generaciones futuras.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210131-04.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Publicación Oaxaca festeja nuestra independencia en la plataforma issuu.

Encontramos dentro de la información resguardada colecciones, fondos documentales, fotografías, planos, en cada uno se trabaja de manera individual, pasando previamente por un diagnóstico que nos facilita saber su estado de conservación en la que se encuentra el documento, necesitamos contemplar todo esto para una correcta digitalización, habrá materiales que serán adecuados para su manipulación y algunos otros que se tendrán que someter a un proceso de estabilización previo a su digitalización, dándole el soporte que ayudará a que el documento sea digitalizado, a partir de esto ese documento se resguardará y se podrá consultar de manera virtual, ayudando a su conservación.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210131-05.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Proceso de digitalización.

Mientras mayor cantidad de información podamos absorber mediante la digitalización, nos permitirá darle una nueva vida a la información, apoyándonos con recursos de plataformas como ISSUU, DSPACE, WEB, FACEBOOK, TWITTER, entre otros, para llevar a otro nivel la difusión, generar imágenes de calidad nos permitirá poder aplicarlas en distintas formas, para hacer más interesante y atraer a las nuevas generaciones de una manera más visual. Para finalizar, verá algunas de las aplicaciones gráficas que se han publicado en internet buscando el interés de nuestros usuarios en general.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210131-06.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Proceso de digitalización.

Oaxaca festeja nuestra independencia. Publicado Sep. 15, 2020 [disponible en:] https://issuu.com/dahageo/docs/catalogo_press

Crimen y castigo. Fotografía penitenciaria del siglo XIX. Publicado Dic 1, 2020 [disponible en:] https://issuu.com/dahageo/docs/fotopenitenciaria

Los invito a que visiten nuestras publicaciones, no solo son manuscritos, hay todo un mar de información albergada dentro del Archivo General del Estado de Oaxaca que puede ser de interés de cualquier persona.

Breve reseña sobre la conservación – restauración

BREVE RESEÑA SOBRE LA CONSERVACIÓN – RESTAURACIÓN

Por la Rest. Diana Saarva

El interés por cuidar nuestro patrimonio, es decir, las acciones de conservación e incluso de restauración de objetos, tiene sus orígenes desde los inicios de la humanidad, como sucedía con el arte rupestre, con los objetos rituales o con los utensilios de uso cotidiano; apreciándose en la selección de materiales y técnicas cada vez más perdurables así como su resguardo en contenedores o espacios seguros. Pero la profesionalización de esta disciplina comenzó recién con el movimiento positivista del siglo XIX, donde la ciencia adquiere protagonismo. Al principio las restauraciones eran realizadas por artesanos, o por los propios creadores de las obras, aunque es mucho más adelante que aparecen quienes se dedican específicamente a conservar.

En la segunda mitad del siglo XIX, se funda en Reino Unido, bajo la línea de pensamiento de John Ruskin, la Sociedad para la Protección de Edificios Antiguos, en cierta forma, el primer intento organizado para conservar el patrimonio cultural. En la misma época, pero en Francia, surge una figura contrapuesta, Eugène Viollet-le-Duc, que a diferencia de Ruskin, defensor acérrimo de la conservación, entiende a la restauración como una forma de conservar y la lleva a cabo tras extensos estudios previos, además de dejar asentado por escrito sus métodos y pensamientos; así es como llega a ser considerado el primer restaurador.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/01/pub-210129-01.jpeg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Para esa época, en Italia, el arquitecto Camilo Boito entre sus doctrinas sobre la restauración del patrimonio expresa la necesidad de diferenciar las intervenciones y promueve el relevamiento de las obras a través de esquemas donde se plasme el antes, durante y después, haciendo hincapié en mantener, luego conservar y en última instancia restaurar. Estas teorías serán retomadas posteriormente por Gustavo Giovannoni, promoviendo el surgimiento de la llamada “carta de Atenas” como primer documento oficial sobre restauración de monumentos cuyo fin primordial fue el de unificar criterios.

Durante el siglo XX la ciencia fue adquiriendo gran importancia para la conservación, dotándola de conocimientos de física, química o biología sobre la naturaleza y el comportamiento de los materiales, así como los efectos del entorno en los bienes culturales, permitiendo identificar las causas y mecanismos de deterioro y entonces proponer metodologías para su protección. Es así que cada vez va cobrando más importancia la necesidad de brindar fundamentos sobre las prácticas de conservación.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/01/pub-210129-02.jpeg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Con la asunción del fascismo en Italia, se pone el ojo en la restauración del pasado romano y renacentista a través de la reconstrucción de la ciudad y como mecanismo de control político; este contexto sienta las bases para la creación del Instituto Centrale per il Restauro, de donde surgirá otro conocido teórico de la restauración, Cesare Brandi. En su teoría, la restauración tiene por objetivo salvaguardar otros valores además del funcional. Él considera que toda obra de arte tiene dos valores esenciales, uno histórico, que documenta la historia de la humanidad, y otro estético, que presenta una coherencia formal que le confiere una unicidad.

Los convenios y cartas internacionales que abordan la protección del patrimonio, luego de la carta de Atenas para la Restauración de Monumentos Históricos de 1931, tuvieron su impulso durante el siglo XX, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial y durante la reconstrucción de las ciudades devastadas por su inclemencia, y constituyen importantes referentes que siguen teniendo vigencia tras revisiones y actualizaciones constantes.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/01/pub-210129-03.jpeg» class=»text_align: center»][/lightbox]

La necesidad de establecer principios para regular la conservación y restauración de monumentos históricos quedó plasmada en la “Carta de Venecia» o Carta Internacional sobre la conservación y restauración de monumentos y sitios de 1964.

Estas cartas fueron realizadas con la intención de establecer de común acuerdo recomendaciones para las intervenciones. En principio se hacía énfasis en monumentos y sitios históricos, pero más adelante se fue ampliando la noción de Patrimonio Cultural a obras materiales y no materiales como la lengua, los ritos, las creencias, la literatura, las obras de arte y los archivos y bibliotecas .

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/01/pub-210129-04.jpeg» class=»text_align: center»][/lightbox]

En el XVIII Congreso Internacional de Conservación y Restauración de Bienes Culturales celebrado en Granada en 2011, con el objetivo de rendir homenaje a todos los conservadores y restauradores de piezas históricas y culturales del mundo, se establece el 27 de enero, natalicio de Violette le Duc, el Día Internacional del Conservador Restaurador.

Un Conservador-Restaurador posee entrenamiento, conocimientos, habilidades, experiencia y comprensión para actuar, desde la ética profesional, con el objetivo de preservar el patrimonio cultural en beneficio de las generaciones presentes y futuras.

En el Archivo General del Estado de Oaxaca, el Departamento de Conservación y Restauración del Archivo Histórico, es el encargado de planear y ejecutar todas aquellas actividades tendientes a preservar la integridad física y funcional del patrimonio bibliográfico y documental en resguardo. Algunas de las actividades son el planeamiento estratégico, examen y diagnóstico de bienes y fondos, planes de conservación, propuestas de tratamiento y demás acciones de conservación preventiva, estabilización y restauración con su debido registro y documentación.

Todas las actividades que se llevan a cabo en el Departamento tienen el cometido principal de contribuir en la preservación de la memoria histórica de los oaxaqueños y oaxaqueñas.

 

Referencias bibliográficas

El conservador-Restaurador: Definición de una profesión. ICOM, Comité para la conservación, Copenhague, septiembre de 1984. Traducido por María del Carmen Gila Malo. 2005: https://imagencr.files.wordpress.com/2012/11/el-conservador-restaurador.pdf

Competencias necesarias para acceder a la profesión de conservador-restaurador. European Confederation of Conservator-Restorers. ECCO 2013: http://www.ecco-eu.org/fileadmin/assets/documents/publications/ECCO_Competencias_ES.pdf

González-Vara, Ignacio (2008). Conservación de bienes culturales. Teoría, principios y normas. Ediciones Cátedra.
Montiel Alvarez, Teresa (2014). John Ruskin vs Viollet le Duc. Conservación vs Restauración. ArtyHum. Revista digital de Artes y Humanidades, 3 151-160 : https://www.aacademica.org/teresa.montiel.alvarez/4.pdf

Muñoz Viñas, Salvador. Teoría contemporánea de la restauración. Editorial Síntesis
Norma mexicana de preservación del patrimonio documental 2018: https://bnm.iib.unam.mx/files/quienes-somos/preservacion-documental/norma-mexicana-preservacion-documental.pdf

Mi experiencia laboral en el Archivo Histórico del AGEO, a través de las transferencias secundarias.

Mi experiencia laboral en el Archivo Histórico del AGEO, a través de las transferencias secundarias.

Por Rebeca Girón Ilescas.

Te has preguntado alguna vez ¿Qué sucede con los documentos generados a lo largo de tu vida por las diversas instituciones a las que acudes a realizar un trámite de tu interés? Generalmente esta pregunta pasa desapercibida por muchos ya que no es de interés particular saber que ocurre con la documentación formada en el proceso, puedo decir que personalmente antes de trabajar en el Archivo General del Estado de Oaxaca no era de relevancia alguna para mí, tras ingresar a trabajar al mismo me he dado cuenta del arduo y riguroso recorrido que lleva la documentación para llegar a su destino final.

Actualmente me encuentro laborando en el Archivo Histórico del Archivo General del Estado de Oaxaca, en el Departamento de Recepción y Expurgo, encargado de recibir las trasferencias documentales secundarias, donaciones y depósitos así como valorar y elaborar dictámenes de destino final de los documentos de archivo que generen los sujetos obligados del Poder Ejecutivo del Estado.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210124-01.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Recepción de documentos en el AGEO.

El proceso para realizar las transferencias secundarias es preciso y organizado y toda la documentación que se transfiera debe ser dictaminada con valor histórico y deberá ser correctamente preparada y organizada. Para llevar a cabo esto se debe establecer previamente contacto con la dependencia o entidad que solicite la transferencia para poder proporcionar adecuadamente la asistencia técnica que se requiera para la pertinente y correcta preparación del trabajo.

Es así como mi labor y la de mis compañeros comienza, nos damos a la tarea de investigar y conocer sobre la institución que nos está pidiendo el proceso de transferencia, ¿Quiénes son?, ¿De dónde vienen?, ¿A que se dedican? y una de las preguntas más importantes es saber ¿Con que tipo de documentación cuentan?, estas y muchas más preguntas son a las que me someto a investigar debido a que es una responsabilidad aceptar realizar una transferencia, no es simplemente decir “sí que se transfieran los documentos” puesto que, para que la documentación llegue a ser resguardada debe estar previamente dictaminada, organizada y preparada.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210124-02.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Recepción de documentos en el muelle de descarga.

Ya resueltas nuestras dudas y después de una ardua investigación viene una de las partes que más me emociona tratándose de la asesoría y revisión física de la documentación, y ¿Por qué me emociona esta parte? Debido a que conoces nuevas personas y nuevas formas de trabajar convives y aprendes del trabajo de los demás, no solamente es llegar y voy hacer esto y el otro conforme mi trabajo, va más allá se trata de establecer nuevas relaciones con diferentes tipos de personas, diferentes maneras de trabajar y sobre todo diferentes formas de pensar, es enfrentarse a un nuevo panorama realmente no sabes que situaciones se pueden presentar y con qué madurez las vas a resolver, es una parte muy interesante y donde siento que al salirte de un esquema de tu propia forma de trabajar y conocer de los demás te ayuda a crecer personalmente.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210124-03.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Cotejo de la recepción de documentos.

Durante este proceso comprendí la importancia y valor que tiene nuestra documentación que no es simplemente guardarla en archiveros, carpetas o estanterías, es un proceso sumamente importante y la cantidad de personas que están detrás de este trabajo es inimaginable, se trata de preservar y conservar su estado de una manera permanente y relevante para la historia estatal, hablo de un patrimonio y testimonio fiel de los momentos históricos a lo largo de la humanidad desde su aparición que nos permiten conservar y demostrar hechos o sucesos ocurridos en un instante que no volverán a suceder, creando así para la posteridad momentos reales, ciertos y observables.

Restauración de un documento del siglo XX

RESTAURACIÓN DE UN DOCUMENTO DEL SIGLO XX

Por Danahí Montserrat Hernández Pérez.

Una de las actividades primordiales que realiza el Archivo General del Estado de Oaxaca dentro de sus procesos técnicos, es la atención de solicitudes documentales requeridas por los usuarios y/o dependencias. El Departamento de Conservación y Restauración recibe numerosas solicitudes de intervención, que normalmente son documentos en resguardo dentro de los repositorios del AGEO, pero muchas veces se reciben solicitudes de particulares.

Tal es el caso de un documento del siglo XX que llegó a nuestras manos en evidente estado de deterioro a causa del tiempo y del mal manejo de las condiciones en las que fue resguardado.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210117-01.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Proceso de retirado de cintas adhesivas.

Cuando una solicitud llega al Departamento, lo siguiente a realizar es una ficha de diagnóstico de la misma, en la cual se describen los materiales constitutivos del documento, las técnicas de factura, el estado de conservación (deterioros) y finalmente se realiza una propuesta de intervención, en la cual se plantean los procesos necesarios para estabilizar el documento, respetando los principios teóricos y éticos de la restauración (respeto al original, a sus valores, así como la compatibilidad y reversibilidad de los materiales a utilizar).

El tiempo de intervención depende del grado de deterioro del documento; cuando el deterioro es mínimo, como es el caso de roturas, arrugas o dobleces, el proceso no dura más de uno o dos días. Sin embargo, a veces nos encontramos con documentos disgregados, con hongos, galerías de insectos, demasiado débiles o escritos con tintas ferrogálicas, que requieren de procesos más elaborados, como la desinfección, el laminado o la estabilización de tintas, lo que nos puede llevar desde unos días hasta meses en restaurar, ya que generalmente éstos últimos deterioros crean daños irreversibles en el documento.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210117-02.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Cámara de succión.

En la primera evaluación que hicimos del documento en cuestión, nos percatamos de que reposaba sobre una hoja de papel autoadhesivo para álbum fotográfico. El papel era de manufactura industrial de pulpa de madera. Los elementos sustentados sobre el papel eran grafito y tinta ferrogálica. Con dobleces y suciedad visible.

El reto real de la restauración de este documento fue el exceso de adhesivo que contenía. Por la parte trasera estaba la hoja con el adhesivo oxidado por el paso de los años (al retirarla nos encontramos con refuerzos de cinta adhesiva en la parte trasera del documento de importancia), y por la parte delantera cada uno de los dobleces estaba reforzado por cinta adhesiva en mal estado.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210117-03.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Laminado del documento.

Como primer paso procedimos a la limpieza del documento y se realizaron pruebas de solubilidad y de tintas ferrogálicas.

Posteriormente comenzamos a retirar cuidadosamente la cinta adhesiva del documento. Los tipos de cinta que contenía eran variados e iban desde cinta engomada de papel kraft a cinta adhesiva industrial; por lo que los procesos de retirado fueron diversos y de distintos niveles, comenzando con hisopos de agua caliente, metilcelulosa y posteriormente usando alcohol a distintas proporciones y/o acetona en una mesa de succión.

Al retirar la cinta en su totalidad nos encontramos con un documento completamente fraccionado y con manchas amarillas de adhesivo. El procedimiento para retirar las manchas de adhesivo consiste en colocar arcilla coloidal combinada con acetona a una humedad específica varias veces hasta notar la limpieza de la obra.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210117-04.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Aplicación de injertos coloreados.

Una vez realizado lo anterior decidimos que era conveniente proseguir con el lavado y laminado de la obra; ya que de otra manera no había forma de conseguir con refuerzos la estabilidad del papel. El laminado consiste en colocar un soporte de papel, (en este caso papel japonés) en una cara del documento para asegurar su estabilidad sin perder su valor ni sus propiedades fisicoquímicas al ser un material compatible.

En el caso de las solicitudes para exposición y de particulares se realiza un trabajo de estabilización y de restauración estética, por lo que nos vimos en la necesidad de igualar los colores del papel para injertos, por medio de numerosas tinciones hasta conseguir los tonos deseados parecidos a los originales. Una vez logrado se cortaron y pegaron los injertos coloreados y se realizaron las reintegraciones cromáticas correspondientes.

Como último paso se diseñó un sistema de guardas de protección de materiales inertes para asegurar la preservación del documento. Cabe mencionar que todo el proceso de restauración se llevó a cabo a lo largo de varios meses.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210117-05.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Resultado final de la restauración.

Los procedimientos que se realizan en el AGEO son demasiado interesantes y conllevan el trabajo y el tiempo de muchas personas las cuales se esfuerzan todos los días por mejorar y preservar la historia de nuestro Estado. Si aún no nos conoces te invitamos a visitarnos cuando las condiciones sean adecuadas, siempre serás bienvenido.

Semblanza personal en el archivo.

SEMBLANZA PERSONAL EN EL ARCHIVO.

Por Antonia Guillermina Arellanes Ramírez.

Llegué al Archivo (entonces Archivo General del Poder Ejecutivo del Estado de Oaxaca) en septiembre de 2007, debido al cambio de instalaciones del INNOVACG, Institución donde laboraba. En ese tiempo el Archivo era una Jefatura de Departamento siendo su titular el Lic. Guillermo Sivelli Escudero, fui asignada al área de Difusión donde las actividades consistían en ir a las escuelas primarias invitándolas a una visita guiada por las instalaciones del Archivo, para mostrar los documentos históricos más importantes, así como las áreas de servicio al público, como eran la Hemeroteca con periódicos comerciales de 1939 a 1950, Periódicos Oficiales de 1837 a 2019, Diarios Oficiales de 1884 a 2016, Biblioteca con un acervo aproximado de 8000 volúmenes de diferentes temas, Registro Civil Histórico con actas de 1861 a 1915 en sus tres rubros nacimiento, matrimonio y defunción, como ejemplos podemos mencionar, el acta de nacimiento de María Sabina; de matrimonio de Porfirio Díaz; de defunción de Félix Díaz, Macedonio Alcalá y Benito Juárez Maza.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210110-01.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Personal del Area de Descripción.

Posteriormente fui asignada al área de descripción donde trabajamos el Fondo de Instrucción Pública (1826 -1916) definidas tres acciones: Técnica y Administrativa, Instrucción de los Distritos, Escuelas y Colegios. Mi labor era hacer una lectura de comprensión y síntesis de cada expediente y vaciar la información en una cédula de registro; diez personas integrábamos el equipo de trabajo bajo la coordinación de Arq. Antolín López Ayala.

En la Administración del Lic. Gabino Cué Monteagudo, el Archivo se convierte en Dirección y su titular el C.P. Carlo Magno Ochoa. En el área de Concentración de documentos se hizo el cambio de estantería de madera (que se encontraba en muy mal estado) por estantería metálica, todo el personal del Archivo trabajó para esto. También se hizo cambio de mobiliario, escritorios, sillas y arreglo de varias áreas, dándole otro aspecto al Archivo.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210110-02.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Área de descripción. Santos Degollado.

Me asignaron a la Biblioteca para hacer el inventario de los libros existentes y prestar servicio al público. La Jefa del Departamento era la Maestra Stella Camargo. Los usuarios eran investigadores nacionales y extranjeros, estudiantes y público en general. Los investigadores hacían trabajos de tesis o doctorado, consultaban grupos documentales, material de hemeroteca y biblioteca. Los libros más consultados eran: Una colección de Leyes y decretos (1825- 1905); Cuadros sinópticos de Manuel Gracida, complemento de una Memoria Administrativa de 1883; Memorias Administrativas (1827- 1911) algunas en original y otras copias; Informes de Gobierno de 1915 hasta el Primer Informe de Alejandro Murat y Divisiones Territoriales (1825 – 2006). La biblioteca recibía donaciones de particulares, instituciones y de investigadores que una vez concluido su trabajo donaban un ejemplar del mismo.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210110-03.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Biblioteca. Santos Degollado.

En la Administración del Maestro Alejandro Murat el Archivo se convierte en una Dirección General siendo el Titular el Lic. Emilio de Leo Blanco. Mi área pasó a ser Departamento de Investigación y Asesoría Archivística y como Jefe de la misma el Lic. Julio León Zárate.
Se hizo el traslado de grupos documentales, mapoteca, fototeca, Hemeroteca y Biblioteca al Archivo Histórico del AGEO, las instalaciones ubicadas en Santos Degollado cerraron el día 31 de enero de 2020 y el personal fue reubicado en el edificio que hoy alberga al Archivo General del Estado de Oaxaca, en el Parque de las Canteras.

Las vivencias en el Archivo representan una experiencia muy grata en mi vida, de trabajo laboral y convivencia con el personal.

Datos estadísticos sobre capacitaciones y asesorías en el AGEO – Octubre-Diciembre – 2020

El proceso histórico – social de la encuadernación y el libro

EL PROCESO HISTÓRICO – SOCIAL DE LA ENCUADERNACIÓN Y EL LIBRO

Por Genaro Martínez Díaz.

Antes de desempeñarme dentro de un Archivo Histórico, mi noción sobre los libros era muy vaga, creía que el valor de los mismos radicaba en la información contenida o en la autoría de algún personaje sobresaliente; por lo tanto, los procesos de encuadernación y los elementos estructurales del libro carecían de importancia para mí.

Sin embargo, trabajar en el Archivo Histórico del Archivo General del Estado de Oaxaca, me ha permitido comprender que las técnicas de encuadernación poseen una gran importancia y que no surgieron de la noche a la mañana, ya que se trata de técnicas milenarias que se desarrollaron, perfeccionaron y que permanecen hasta la actualidad. La historia del libro ha estado presente en gran parte de la historia de la civilización humana, además el análisis de sus elementos estructurales y decorativos nos permite obtener información del pasado, ya que refleja los avances tecnológicos, así como los factores económicos y políticos de la época en la cual fueron creados.

La humanidad ha mostrado siempre la necesidad de registrar su historia, ya sea con la finalidad de comunicarse, con fines contables o administrativos, o bien, para expresar su permanencia dentro de un contexto o entorno social. Simultáneamente a la evolución del lenguaje, evolucionó también el uso de los elementos materiales del contexto y la manera de obtener mayores beneficios de los mismos. Entre los soportes más antiguos se encuentran las tablas de barro o arcilla, el papiro y el pergamino. El papiro, se inventó en el año 3500 a.c. en Egipto, su uso no se limitó a esa zona geográfica, se difundió entre la cultura griega y romana. Sin embargo, el monopolio y control del papiro ejercido por los egipcios fue uno de los factores que propició la búsqueda de nuevos soportes para la escritura. La invención del pergamino es atribuida a Eumenes II de Pergamo, en el siglo II a.c., fue manufacturado a partir de piel de cabra u oveja, su uso se difundió y popularizó en Europa hasta la Edad Media. Este material presentaba ciertos beneficios entre ellos el no depender del cultivo de la planta, era un material flexible, resistente al clima, que permitía corregir mediante el raspado y de mayor superficie, sustituyó el uso del papiro.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210103-01.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Códex Romano.

Con relación a la historia de la encuadernación, esta se remonta a la invención del formato códex, de acuerdo a investigaciones y hallazgos arqueológicos la técnica aparece en zonas del norte y este de África, el códex fue asimilado y difundido por los cristianos en Egipto. Los primeros códex eran de vitela (piel de animal no nato) o pergamino; el códex egipcio por ejemplo estaba conformado por fojas dobladas a la mitad, unidas por una costura.

En su inicio las encuadernaciones eran elaboradas con técnicas rústicas, sin lomo, las tapas eran de piel, unidas a los cuadernillos de pergamino por costura, posteriormente se fueron incorporando otros componentes y materiales, como las tapas de madera, los soportes de costuras o nervios, las cabezadas, el endose en piel, el lomo, etc. Entre las encuadernaciones primitivas podríamos mencionar la Copta, dentro del formato códex fue de las más antiguas y tuvieron una gran influencia en el desarrollo de posteriores estructuras y elementos del libro. A estas encuadernaciones se les añadieron más elementos, los cuadernillos de pergamino manuscritos estaban unidos por cadenetas, con tapas de madera cubiertas en piel, unidas al cuerpo del libro, algunas con nervios dobles en los soportes de la costura, cabezadas cubiertas de piel ahumada.

Entre los factores que determinaron la difusión y establecimiento del códex en Europa, estuvieron la influencia que la Iglesia Cristiana tuvo durante la Edad Media, durante este periodo podemos observar cambios significativos en la arquitectura del libro antiguo como podrían ser el lomo redondeado, nuevos elementos materiales que comienzan a emerger e implementarse, como por ejemplo las costuras expuestas, el endose de piel, los cantos decorados, los broches o lazos, decoraciones metálicas. Existieron muchas variaciones decorativas y técnicas desde trabajos de lujo ornamentales, de orfebrería, hasta encuadernaciones corrientes de acuerdo a su uso, función, valor y significado.

Otro de los eventos que innovaron la manera de hacer libros fue la sustitución del pergamino por el papel. A pesar de que el papel ya era elaborado por la cultura China siglos atrás, no es hasta el siglo XV que se difundió por toda Europa. Entre los siglos X – XI, en Játiva, España, los árabes empezaron a fabricar molinos para la elaboración de papel de pulpa de trapos de algodón. Cabe señalar que después de la Edad Media hubo un cambio en el pensamiento, hay mayor intercambio y comunicación, se fundan las primeras Universidades y Bibliotecas; por otro lado, la Iglesia Cristiana comenzó a perder el poder del que gozaba, lo que propicio el incremento en la producción y consumo de libros.

[lightbox type=»image» src=»https://www.oaxaca.gob.mx/ageo/wp-content/uploads/sites/62/2021/02/pub-210103-02.jpg» class=»text_align: center»][/lightbox]

Encuadernación contemporánea.

En el siglo XV, aparece la imprenta de Gutenberg, lo cual propicia que la producción de papel y libros aumente considerablemente, la temática de los mismos se diversifica. Además comienza a establecerse una estructura de organización para la producción de libros, como las personas encargadas de preparar la piel, el papel, los impresores y los encuadernadores. En 1539 se establece la primera imprenta en México, a pesar de que antes de la conquista ya existía el conocimiento para la elaboración de papel y códices en las culturas prehispánicas, gran parte de sus conocimientos e historia fue censurado y destruido. La imprenta en México estuvo bajo control de la Corona Española hasta 1810.

A partir de este período previo a la industrialización, el material constitutivo de los cuadernillos de los libros se fabricaba de papel de pulpas no madereras, entre ellas el algodón, las tapas de madera comienzan a sustituirse por el cartón, empiezan a implementarse el uso de nuevos de materiales como hilos de cáñamo para los nervios o cabezadas, hilos de lino, seda y algodón para su costura, además surgen los formatos pequeños.

Con la llegada de la revolución industrial siglo XIX comienza la industrialización y mecanización de los procesos de producción y fabricación de libros, se desarrollan nuevas técnicas de impresión. El papel ya es elaborado a base de pulpas de fibras madereras. Para aminorar costos y tiempo de fabricación, las encuadernaciones durante este período industrial sufren una simplificación de los elementos: máquinas para costura de cuadernillos, grapas o simple adhesivo para sustituir costuras, falsas cabezadas, cintas como soportes de costura, textiles, papeles, o vinilos para el recubrimiento de tapas. Los procesos se hacen por separado y en serie, es decir por un lado, el cuerpo del libro, por otro lado las tapas y el lomo.

El libro contiene sus propios valores históricos, funcionales y estéticos que le dieron origen. De alguna manera es un reflejo del contexto histórico social en el que surge. El simple ejercicio de observar y analizar el libro en su totalidad, la técnica de encuadernación, las tapas, el lomo, el material de recubrimiento, el cuerpo, el soporte y sus elementos sustentados, entre otras cosas, nos brindan información sobre el ser humano y su contexto; esta información es útil para su clasificación y ubicación en un lugar y momento determinado, además esta información es de mucha utilidad para su resguardo.

De esta manera la conservación y restauración del material bibliográfico se debe de enfocar en rescatar su valor funcional, el objetivo principal del libro es ser el mensajero transmisor de la información para futuras generaciones. Es importante considerar los valores éticos de la disciplina como lo es el máximo respeto al material original, el utilizar en cualquier tipo de intervención materiales similares que sean compatibles, que las intervenciones sean reversibles y lo menos invasivas posible. Considero que es de suma importancia la divulgación de la historia del libro, de los valores del mismo, de los componentes que lo constituyen y sus elementos, con el objetivo de que puedan ser apreciados y manipulados de una mejor manera, y sobre todo, para que la población en general valore y cuide el patrimonio bibliográfico.