{"id":3829,"date":"2019-01-25T13:35:24","date_gmt":"2019-01-25T19:35:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.oaxaca.gob.mx\/ageo\/?p=3829"},"modified":"2019-10-16T14:19:41","modified_gmt":"2019-10-16T19:19:41","slug":"3829","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.oaxaca.gob.mx\/ageo\/3829\/","title":{"rendered":"El Conservador-Restaurador \u00bfArtesano, Artista, Falsificador o Profesionista?"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center\"><b>ARCHIVO GENERAL DEL ESTADO DE OAXACA<\/b><\/h2>\n<h1 style=\"text-align: center\"><b>El Conservador-Restaurador \u00bfArtesano, Artista, Falsificador o Profesionista?<\/b><\/h1>\n<p style=\"text-align: right\">Por <b><strong>Dara Araceli Valencia Hern\u00e1ndez<\/strong><\/b><\/p>\n<p>Las ventanas manchadas por los a\u00f1os y el polvo dan paso reticente a los escasos rayos de luz que iluminan con dificultad un taller decorado con restos de brillante pintura en las mesas, l\u00e1mparas y libreros. Las capas de polvo opacan las superficies y otorgan un ambiente avejentado y agradable a los objetos que all\u00ed se encuentran: libros incunables, pinturas, pergaminos con proclamas y sellos lacrados. En un rinc\u00f3n se observa un peque\u00f1o y encorvado hombre ya entrado en a\u00f1os, trabajando afanosamente con sus pu\u00f1os arremangados, inclinado sobre un libro desnudo; la cartera usada yace en el piso mimetiz\u00e1ndose con el polvo y restos de material desechado, mientras que el cuerpo del viejo libro, se encuentra firmemente sujeto en una prensa de acabados donde el hombre retira con cuchillo los restos del envejecido e in\u00fatil adhesivo. El artesano aprendi\u00f3 el oficio de su padre, quien a su vez lo aprendi\u00f3 de su abuelo; su experiencia y legado familiar, le han ense\u00f1ado a hacer finas y bell\u00edsimas encuadernaciones y tambi\u00e9n, por qu\u00e9 no, a dignificar libros viejos que el exceso de uso y los a\u00f1os, han afeado y hecho inservibles\u2026<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos no habr\u00e1n evocado una imagen similar al pensar en un restaurador de libros? Si usted, amable lector, es uno de ellos, lamento informarle que el personaje descrito anteriormente dista mucho de ser un restaurador. Probablemente se trate de un diestro artesano, con superiores habilidades manuales, capaces de poner a muchos en verg\u00fcenza, sin embargo, la maestr\u00eda para ejecutar bellas creaciones y \u201cremodelar, refrescar o renovar\u201d objetos antiguos, no es parte del perfil de un verdadero restaurador.<\/p>\n<p>Si bien es cierto que la restauraci\u00f3n naci\u00f3 gracias a un reconocido falsificador del siglo XIX, lejos estamos ya de aquellos tiempos en los que el anticuario gozaba de la autoridad suficiente para restaurar los bienes, e incluso caer en falsificaciones en pro de la est\u00e9tica a benepl\u00e1cito p\u00fablico. El largo andar para lograr la profesionalizaci\u00f3n de la restauraci\u00f3n logr\u00f3 su reconocimiento tras el Congreso Internacional de Conservaci\u00f3n de Bienes Culturales, celebrado en Granada en 2011, cuando se institucionaliz\u00f3, el 27 de enero como el D\u00eda del Restaurador, fecha del nacimiento del arquitecto y escritor franc\u00e9s Eug\u00e8ne-Emmanuel Viollet-le-Duc, famoso por su maestr\u00eda y monopolio en el \u201carte de la restauraci\u00f3n\u201d, razones por las cuales durante a\u00f1os se le ha reconocido como el \u201cPadre de la Restauraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La restauraci\u00f3n nace pues, como una actividad enfocada a las bellas artes, principalmente hacia la arquitectura. En sus inicios exist\u00edan dos posturas principales, que eran diametralmente opuestas: la escuela de Viollet-le-Duc con su \u201crestauraci\u00f3n esteticista\u201d, que se decantaba por intentar restituir al edificio su condici\u00f3n originaria, con resultados m\u00e1s apreciables cuanto m\u00e1s dif\u00edcil resultase distinguir el original de la reconstrucci\u00f3n, despoj\u00e1ndolo de todo agregado posterior que no correspondiera a la est\u00e9tica estil\u00edstica con que fue concebido. <\/p>\n[custom_gallery source=\u00bbmedia: 3833&#8243; limit=\u00bb1&#8243; link=\u00bblightbox\u00bb width=\u00bb340&#8243; height=\u00bb240&#8243; title=\u00bbalways\u00bb class=\u00bb.su-custom-gallery{text-align: center; aling-items: center}\u00bb]\n<p>Por otro lado, la escuela de John Ruskin, en Inglaterra, que condenaba cualquier intervenci\u00f3n realizada a los monumentos, argumentando que deb\u00eda permit\u00edrsele al edificio envejecer y morir con dignidad, \u00fanicamente conservando el paraje y el contexto alrededor, que permitieran a la ruina camuflarse con el paisaje. <\/p>\n[custom_gallery source=\u00bbmedia: 3838&#8243; limit=\u00bb1&#8243; link=\u00bblightbox\u00bb width=\u00bb340&#8243; height=\u00bb240&#8243; title=\u00bbalways\u00bb class=\u00bb.su-custom-gallery{text-align: center; aling-items: center}\u00bb]\n<p>Tan opuestas como lo eran estas posturas, crecieron cada una en seguidores, habiendo personajes que intentaban llegar al punto medio entre ellas. Tal es el caso de Camilo Boito y de Gustavo Giovannoni, quienes se rehusaban a adoptar la idea de dejar morir a un monumento, pero tampoco estaban a favor de intervenirlo de manera que se recurriera a la reconstrucci\u00f3n arbitraria.<\/p>\n<p>La disertaci\u00f3n de Boito para lograr con \u00e9xito este punto intermedio, aport\u00f3 una de las principales m\u00e1ximas de la restauraci\u00f3n, que a\u00fan hoy en d\u00eda perdura como elemento cr\u00edtico y necesario para legitimar la \u00e9tica de un verdadero trabajo de restauraci\u00f3n: <b><strong>la distinci\u00f3n de la intervenci\u00f3n<\/strong><\/b>, de manera que todo a\u00f1adido sea f\u00e1cilmente distinguible del original para evitar caer en falsificaciones. Giovannoni, por otro lado, sostiene que debe <b><strong>respetarse la apariencia<\/strong><\/b> que el paso del tiempo ha dejado sobre los materiales, buscando \u00fanicamente darles <b><strong>estabilidad<\/strong><\/b>. <\/p>\n[custom_gallery source=\u00bbmedia: 3840&#8243; limit=\u00bb1&#8243; link=\u00bblightbox\u00bb width=\u00bb340&#8243; height=\u00bb240&#8243; title=\u00bbalways\u00bb class=\u00bb.su-custom-gallery{text-align: center; aling-items: center}\u00bb]\n<p>La calidad cient\u00edfica de esta escuela, surge para hacer coincidir ambos argumentos a partir de: 1) el empleo de la metodolog\u00eda cient\u00edfica b\u00e1sica, enfocada en los bienes patrimoniales; 2) el entendimiento sociol\u00f3gico de la importancia del bien en la sociedad para identificar la necesidad de su conservaci\u00f3n y; 3) las habilidades necesarias para intervenir el bien de manera acertada y respetuosa. <\/p>\n[custom_gallery source=\u00bbmedia: 3842,3843&#8243; limit=\u00bb2&#8243; link=\u00bblightbox\u00bb width=\u00bb340&#8243; height=\u00bb240&#8243; title=\u00bbalways\u00bb class=\u00bb.su-custom-gallery{text-align: center; aling-items: center}\u00bb]\n<p>Por todo lo anterior, querido lector, aun cuando no haya mucha presencia de restauradores en nuestro pa\u00eds, la figura del Conservador-Restaurador surgi\u00f3 en M\u00e9xico desde los a\u00f1os 60; hoy por hoy, es resultado de una carrera profesional de 5 a\u00f1os que se basa en la escuela de la restauraci\u00f3n cient\u00edfica, delineando el perfil ideal para el encargado de la preservaci\u00f3n de los bienes patrimoniales, tales como los documentos que se encuentran en los archivos. Como Conservador, tiene la informaci\u00f3n suficiente, para tomar las decisiones y acciones necesarias que garanticen la permanencia de un bien, sin necesidad de la intervenci\u00f3n directa; por otro lado, como Restaurador, es el especialista que cuenta con las habilidades y conocimiento de t\u00e9cnicas y materiales adecuados para llevar la tarea de intervenir y restaurar cada caso espec\u00edfico.<\/p>\n<p>Tras 5 a\u00f1os de estudio profesional, y la experiencia necesaria sobre bienes patrimoniales, con la responsabilidad que todo ello implica, no me resta m\u00e1s que desearle a todos los colegas y por supuesto, tambi\u00e9n a todos los colaboradores t\u00e9cnicos que contribuyen con la preservaci\u00f3n de nuestro patrimonio \u00a1Feliz d\u00eda del Restaurador!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARCHIVO GENERAL DEL ESTADO DE OAXACA El Conservador-Restaurador \u00bfArtesano, Artista, Falsificador o Profesionista? 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