Mosaico Cultural

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Gobierno de Oaxaca

En el estado de Oaxaca hoy en día existen 15 grupos étnicos. Se le llama grupo étnico a una comunidad de personas que se identifican entre sí por hablar el mismo idioma y compartir un territorio común. La formación de estos grupos étnicos ha sucedido durante un largo proceso que duró miles de años.

Estos grupos, han tenido siempre relaciones entre sí, en actividades comerciales, políticas, religiosas o hasta guerreras. A veces algún grupo étnico ha surgido de otro, como es el caso de los cuicatecos, triquis y amuzgos que sabemos están emparentados con los mixtecos, porque su idioma tiene raíces comunes. Los chocho-popolocas y los ixcatecos son cercanos con los mazateco-popolocas, los zoques con los mixes, los chatinos con los zapotecas. Hay otros grupos que parecen no tener mucha relación entre sí, como los chontales, chinantecos, huaves y nahuas.

Relaciones entre algunos pueblos prehispánicos

A lo largo de toda su frontera este, los mixtecos eran vecinos de los zapotecos. En ocasiones, mixtecos y zapotecos tuvieron relaciones amistosas y se realizaron casamientos entre sus señores principales; pero otras veces estas relaciones fueron antagónicas y tuvieron que decidirlas con las armas. Los mixtecos buscaban extender su territorio hacia las tierras más fértiles. Es decir el valle de Oaxaca, habitado por zapotecos, ya que éste tenía tierras más ricas que la región mixteca y esto ocasionó guerras entre mixtecos y zapotecos.

Por los códices mixtecos sabemos que 8 Venado Garra de Tigre, importante cacique mixteco, vivió de 1011 a 1063 y fue quien inició la conquista de Monte Albán. Aún hoy en día en éste lugar hay una estela de piedra hecha en su recuerdo. Se supone que alrededor del año 1350 los mixtecos aparecen en la historia zapoteca, porque de esta fecha son los entierros que se han encontrado en Monte Albán.

Alrededor del siglo XII hubo un casamiento entre un rey de Teozapotlán (hoy Zaachila) y una princesa mixteca, de Almoloya. El señor de Teozapotlán regaló a la princesa el lugar llamado Cuilapan, donde ella se estableció con sus servidores. Desde entonces vivieron los mixtecos en el cercano pueblo de Cuilapan. Después hubo otro casamiento entre una hermana del rey zapoteco y un señor de Yahuitlán. Éstos matrimonios se realizaron por razones políticas. Al unirse las familias reales de mixtecos y zapotecos se mantenía la paz entre ellos.

Para mediados del siglo XV, los zapotecos del valle estaban rodeados de mixtecos; incluso muchos pueblos les pagaban tributo. En esta época también los mexicas empezaron a incursionar en el valle de Oaxaca. Primero lo hicieron con fines comerciales y después con intenciones de someter a los pueblos zapotecos y mixtecos bajo el dominio azteca.

Uno de los tratados entre zapotecos y mixtecos en el siglo XV, fue la alianza para combatir a los mixes que vivían al noreste del valle de Oaxaca. Estos a veces impedían el libre paso hacia Tehuantepec, y otras veces bajaban al valle y atacaban a las poblaciones zapotecas. Por estos motivos zapotecos y mixtecos llegaron a rodear a los mixes en la montaña del Cempoaltepetl, pero por ser este un bosque difícil de atravesar, decidieron incendiar la montaña. El fuego se mantuvo por mucho tiempo y huyeron las fieras, pero los mixes no salieron.

Según la leyenda, en esta montaña habita el señor Condoy, que en aquella ocasión fue quien los protegió de sus enemigos y salvó al pueblo mixe. Más tarde, a mediados del siglo XV, Zaachila II, jefe zapoteco, logró cierta calma en esa región dejando a una población zapoteca en Totontepec para cuidar que los mixes no entraran al valle de Oaxaca.

Entre los pueblos prehispánicos se dieron muchas guerras porque se buscaban productos muy cotizados en los grandes centros de poder como el azteca, o por someter a grupos humanos vecinos. Los grupos vencidos tenían que pagar impuestos o tributos a los vencedores. También se dio el caso de una guerra para lograr el tránsito por un camino que conducía a otro territorio más rico. Los productos con los cuales se comerciaba en esta época eran algodón, cacao, sal y oro, entre otros.

Durante los siglos XIV y XV algunos pueblos de la Chinantla habían caído en manos de los zapotecas a quienes debían pagar tributo. Para mediados del siglo XV, cuando los mexicas empezaron a incursionar por el territorio chinanteco, los zapotecas temieron que los chinantecos cayeran en manos de los mexicas. Entonces el rey mixteco de Coixtlahuaca aconsejó a los zapotecos que devolvieran la libertad a los chinantecos. Más tarde, zapotecos y chinantecos hicieron alianzas para defenderse de los mexicas.

Por las presiones que los mixtecos ejercieron sobre los zapotecos, un hijo de Zaachila III, tuvo que alejarse al Istmo donde se estableció con un gran grupo de sus seguidores. Fundó así el reino zapoteco de Tehuantepec. Los zapotecos construyeron una fortaleza a la que se conoce como Guiengola, muy bien situada a la entrada del Istmo. Los zapotecos no permitían fácilmente el paso de los comerciantes aztecas por el Istmo de Tehuantepec, razón por la cual los aztecas enviaron a sus ejércitos a someter a los zapotecos del Istmo. A los aztecas les interesaba comerciar con la región del Soconusco, para hacerlo debían pasar por el Istmo de Tehuantepec.

Zapotecos y mixtecos se aliaron también para pelear contra los mexicas. Durante 1495, según cuentan las crónicas, los aliados vencieron en la fortaleza de Guiengola a los aztecas. También se dice que después hubo una alianza matrimonial entre una hija del emperador Moctezuma y el hijo de Zaachila III.

CREENCIAS Y CEREMONIAS SAGRADAS

Para los pueblos prehispánicos, sus creencias sagradas eran muy importantes, éstas creencias o explicaciones del mundo abarcaban las ciencias, la magia, la observación de los astros, el conocimiento del calendario y con esto, el conocimiento de las estaciones o época de siembra y cosecha.

Los grupos que tenían una organización más compleja en este aspecto eran los mixtecos y los zapotecos, contaban con grupos de sacerdotes que les indicaban cuando plantar y la forma como se presentarían los acontecimientos en sus vidas. Éstos grupos eran politeístas, llamados así porque tenían muchos dioses, a los que asociaban con la naturaleza. Cada divinidad protegía un aspecto de la vida y se realizaban ceremonias y ofrendas de acuerdo con el día, el mes, el año o el favor que se le fuera a pedir.

Cada señorío o comunidad tenía sus propios dioses o patrones locales, las ceremonias religiosas eran consideradas de gran importancia entre los principales acontecimientos de la vida de los zapotecos y mixtecos tales como nacimientos, casamientos y defunciones, también hacían ofrendas a los dioses y realizaban sacrificios; los más comunes de estos consistían en matar aves y animales pequeños.

Las ceremonias religiosas tenían una rigurosa preparación por parte de los sacerdotes zapotecos, consistían en ayunos de 40 a 80 días durante los cuales se consumía un tipo de tabaco nativo cada cuatro días.

A los sacerdotes encargados de dichas ceremonias, se les consultaba sobre cuál era el tiempo propicio para efectuar un matrimonio, cuándo ir a la guerra, cómo curar la gravedad de un padecimiento; también estaban encargados de pedir a los dioses buenas temporadas de lluvias y cosechas abundantes. Así por ejemplo, al iniciarse la cosecha el sacerdote efectuaba la ceremonia del maíz, en la que toda la comunidad participaba.

En Mitla había sacerdotes que, según sus creencias, servían de intermediarios entre los dioses y los señores de Teozapotlán o Zaachila, para dar respuesta a sus consultas sobre alianzas, guerras, el casamiento de algún cacique, o el futuro de algún recién nacido.

Sólo un varón que perteneciera a una familia noble, que fuera descendiente de un sacerdote o bien por tener méritos especiales, podría ser sacerdote; en Mitla había los siguientes tipos de sacerdotes: Huipatao: vidente o Gran Veedor; Copa-Vitto: Guardián de los Dioses; Veza-Eche: Gran Sacrificador.

Los alumnos de los sacerdotes o novicios eran quienes cuidaban de mantener la limpieza y el orden de los templos, la función del Gran Sacerdote Huipatao, era consultar a los dioses en asuntos importantes y transmitir las respuestas a los creyentes. Para recibir la comunicación de los dioses el sacerdote entraba en trance y escuchaba voces, tenía visiones y alucinaciones, a través de estas experiencias el sacerdote podía conocer cuál era la voluntad divina y comunicarla a los caciques o comuneros.

Durante las ceremonias religiosas los sacerdotes mixtecos se auto-flagelaban con unas lancetas pequeñas. Las ceremonias en los templos eran presenciadas sólo por los sacerdotes. Las demás personas debía conformarse con lo que los sacerdotes les comunicaran, para poder llegar a los sacerdotes, los niños debían dedicarse desde la edad de siete años, y cada cuatro escalaban un grado en el oficio del sacerdocio.

En algunos pueblos los sacerdotes desempeñaban su cargo por toda la vida, mientras que en otros lo hacían por tiempo limitado, después del cual podían hacer una vida regular, los caciques escogían entre los niños de la nobleza a aquellos que podían llegar a ser sacerdotes.

Los mixtecos al igual que zapotecos, chinantecos, mazatecos y casi todos los grupos que pueblan lo que hoy es el estado de Oaxaca, creían que al nacer un hijo, había un animal o varios animales presentes que lo acompañarían toda la vida, a este se le llamaba “tona” en algunas regiones y  ”nahual” en otras, el curandero debía descubrir cuál era el tona del niño y decirlo a los padres para que ellos cuidaran de hacer ofrendas a ese animal.

LAS ARTES, LOS CÓDICES Y LA EDUCACIÓN.

El arte es una forma de expresar los sentimientos humanos, esta forma puede manifestarse en una olla, un huipil, un sarape, un edificio, una vasija de barro, una joya, una pintura, una escultura o cualquier otro objeto que combine al sentimiento con la dedicación del artista o el artesano que lo realizó, pero el arte no se expresa sólo a través de objetos, el arte puede expresarse también con el cuerpo humano en la danza, en la música y en el teatro.

Los zapotecos, mixtecos, chinantecos, mazatecos, mixes, y todos los habitantes de lo que hoy es Oaxaca, han practicado el arte desde hace miles de años, en cuevas, sitios arqueológicos y en los entierros zapotecas y mixtecas, se han encontrado piezas de gran valor artístico.

Se descubrieron objetos que muestran el trabajo de verdaderos artistas zapotecos; una de las representaciones más claras de la calidad del arte zapoteco son las figurillas en cerámica y sus vasijas dibujadas, la cerámica de Yagul fue muy colorida pues para adornarla utilizaron el negro, blanco, naranja, verde oscuro, morado, azul turquesa y café; los dibujos de la cerámica de Yagul son grecas, espirales y líneas, los zapotecos produjeron en cerámica estatuillas, cajetes, urnas y vasos funerarios, ollas, platos, trípodes, sahumadores, pipas y flautas, además de muchos otros utensilios para el hogar (Muchas de estas piezas se pueden ver en el museo Frizzel de Mitla).

Los mixtecos se distinguieron por ser grandes orfebres, las joyas que se encontraron en la tumba 7 de Monte Albán, fueron hechas por orfebres mixtecos quienes habían logrado técnicas muy avanzadas en el trabajo del oro, su calidad en cuanto a la finura del trabajo, asombra a muchos artistas, los objetos encontrados en oro son: pectorales, mascarillas, collares, pendientes, orejeras, broches; además se han encontrado trabajos en jade, turquesa y coral, sobresalen entre estos objetos aquellos que representan la figura humana, por la gran expresividad de los rostros que presentan.

Entre los instrumentos musicales estaba la flauta y la chirimía, el tambor, el teponaxtle, las sonajas, la concha y el caracol; con la música que estos instrumentos producían  bailaban en sus fiestas y ceremonias religiosas, es probable que hayan utilizado la poesía y el teatro para representar algún suceso del pasado.

Los pueblos oaxaqueños de hoy en día continúan la tradición de sus antepasados, los oaxaqueños son grandes artífices y lo demuestran en los maravillosos sarapes que tejen, en los huipiles bordados, en las piezas de cerámica verde o barro negro, en las joyas y en muchas artesanías más, porque muchas de las artes de aquellos tiempos han sido transmitidas de generación en generación hasta nuestros días.

Para los zapotecos, mixtecos, mixes, chinantecos, mazatecos y todos los pueblos oaxaqueños, la educación empezaba desde muy temprana edad y era aprendida en la comunidad,  había formas de comportamiento que los niños debían de seguir, pero también había artes y oficios que se aprendían con los maestros, como la orfebrería, la cerámica, el arte textil y más aún el trabajo de la piedra tallada que se usaba para construir edificios o para esculpir figuras conmemorativas, a veces los diferentes oficios eran enseñados de padres a hijos.

Por desgracia, se conservan muy pocos códices, la mayoría se perdieron a la llegada de los españoles, algunos religiosos los consideraron obra del demonio porque narraban por ejemplo, la historia del origen del mundo en forma distinta de cómo se narra en la religión católica, entonces fueron quemados, otros códices no corrieron tan mala suerte y por alguna razón fueron guardados y después de muchos años han sido descubiertos.

Los códices se han fotografiado y puestos en libros; esto permite que más gente pueda estudiarlos, pero no es fácil leerlos, quienes los estudian tienen dificultades para ponerse de acuerdo sobre lo que éstos dicen; algunos afirman que los códices hablan de leyendas que son imaginadas sobre personajes que tienen poderes superiores, otros opinan que los códices narran exclusivamente la historia de los pueblos que los hicieron, y algunos afirman que los códices son cartas geográficas con señalamientos de lugares que se pueden encontrar en la Mixteca y que inclusive marcan rutas en los acontecimientos de estos pueblos., sin embargo, existe la esperanza de que con el tiempo nuevos estudios nos permitan interpretarlos en forma más completa, entonces conoceremos más sobre la historia de los pobladores prehispánicos.

En los códices se encuentran representaciones que van desde una pluma de ave o un tapete de plumas hasta un palacio o un volcán.