Fuego Nuevo: de lo tradicional a lo contemporáneo | Gobierno del Estado de Oaxaca

Fuego Nuevo: de lo tradicional a lo contemporáneo

• Espectáculo organizado por las Secretarías de las Culturas y Artes, de las Infraestructuras, de Asuntos Indígenas y el Ayuntamiento capitalino

Danza, música y teatro se entremezclan, se hilan con la historia, para provocar en el espectador la noción de que por la sangre de los oaxaqueños corre paralela la sangre de las antiguas culturas originarias de estas tierras, en las que habitan 16 etnias, y junto a ellas también el espíritu del pueblo afrodescendiente. Se trata del espectáculo “Fuego Nuevo: de lo tradicional a lo contemporáneo”.

El gobierno estatal, a través de las Secretarías de las Culturas y Artes, de las Infraestructuras, Asuntos Indígenas y el Municipio de la ciudad de Oaxaca, coordinan sus esfuerzos para entregar a visitantes y pobladores de la Verde Antequera la luminosidad de esta puesta en escena donde conjugan su voluntad, el Ballet Folklórico Tradicional del Estado de Oaxaca, bailarines, actores y músicos.

Más de 50 artistas muestran en la Plaza de la danza el vigor de su arte, de su entrega, de sus esfuerzos por contagiarnos de esa corriente electrizada formada por las escenas basadas en la información del Códice mixteco Zouche Nuttall.

El código revela que al concluir un ciclo de 52 años, los mixtecos organizaban la celebración del Fuego Nuevo que consistía en una renovación espiritual y material de todos los habitantes. A media noche se realizaba la ceremonia del fuego nuevo, para tomar de ahí la lumbre que utilizarían durante otros 52 años.

Un fuego nuevo que inunda el ambiente de esta Plaza y hace olvidar a los cientos de espectadores el frío de un invierno que acaba de comenzar.

Dicen los organizadores: La culminación de un ciclo de tiempo y el inicio de un nuevo año sirve para el análisis y la comprensión de lo que hemos sido, somos y seremos dentro de un mundo globalizado en el que lejos de aislarnos nos une para sentirnos más apegados a nuestro pasado.

El fuego viejo se apaga, pero transmite su calor a un fuego que comienza a entibiar los corazones, el Fuego nuevo que permite reencender las esperanzas. Y eso entienden los espectadores que se despiden de la Plaza de la danza con sonrisas renovadas. Tal parece que en su frente comenzara a iluminar la estrella de un mejor futuro.

Al término de este espectáculo -que muestra el vínculo permanente entre nuestros antepasados y la actualidad, mismo que se manifiesta en la costumbre que prevalece en algunas comunidades oaxaqueñas ante un cambio de autoridades- una lluvia de luces multicolores iluminó el cielo de Oaxaca con un espectáculo de fuegos pirotécnicos que acaparó la atención de todas las personas que acudieron a la Plaza de la Danza.

Oaxaca de Juárez, 26 de diciembre de 2011